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El desafío
de una
posición diferente, un nuevo superior, un cambio de estrategia en
la política de la empresa, un momento difícil o, simplemente, la
sensación de precisar ayuda para la resolución de una situación
específica. Estos son los disparadores de un coaching.
A partir de mi
experiencia en el contacto cotidiano con profesionales/ejecutivos de
todos los niveles formalicé el programa que les presento.
Entrevistas iniciales
Se trata de reuniones
abiertas individuales o grupales – cuando se trate de consultas por
equipos de trabajo – con el fin de comprender la situación y
establecer objetivos y estrategias de acción. En general la
temática de las entrevistas iniciales gira en torno al análisis de
los hechos concretos, un primer abordaje de la cultura / contexto de
la empresa y al relevamiento de datos “históricos” de
importancia.
Aplicación de
herramientas diagnósticas
La administración de
cuestionarios o pruebas específicas contribuye a la definición y
descubrimiento de las áreas de mejora o dificultad. Existen una
variedad de posibilidades de aplicación de técnicas en forma
individual o grupal que se seleccionan en base a las necesidades
específicas.
Diagnóstico de la
situación y establecimiento de objetivos
La redefinición del
diagnóstico constituye una intervención en sí misma: en general,
luego de las entrevistas y/o la administración de técnicas, el
problema pasa a ser otro diferente al planteado inicialmente. Este
cambio de enfoque implica un plan de acción específico que se
pacta, en conjunto. Esta instancia incluye un informe de fortalezas
y debilidades.
Intervención
A través de reuniones
individuales o grupales - incluyen diferentes actividades o formatos
- se tratan los temas/objetivos. Los coacheados encontrarán nuevas
maneras de disponer de sus propios recursos, afianzando su estilo de
trabajo/gestión y generando una constante revisión y análisis de
sus actitudes dentro de un marco de crecimiento profesional y
personal.
Análisis de
resultados y seguimiento
La misma dinámica genera
una reconsideración de los resultados y el establecimiento de nuevos
objetivos a alcanzar. La intervención se da por terminada cuando se
entiende que ya no es necesaria la ayuda externa y se reestablece el
proceso natural de trabajo- aprendizaje con el consecuente
enriquecimiento mutuo.
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